El asistente que ejecuta,
no solo responde
Escríbele como le escribirías al compañero de la central: «Juan no llegó, repórtalo y dime quién puede cubrirlo». VigIA lo busca, registra la falta, te muestra una tarjeta para que confirmes y te propone reemplazos. Dentro de tu CRM, con tus permisos y dejando rastro.
Vigía es quien mira desde el punto más alto y avisa antes que nadie. Le pusimos la IA dentro.
VigIA
Asistente de operaciones
Juan Pérez no llegó al turno de Torres del Río. Repórtalo y dime quién puede cubrirlo.
Encontré a Juan Pérez Aguilar en el turno 07:00–19:00 de Torres del Río — Caseta Principal. ¿Confirmas que registre la falta?
Confirmar acción
Registrar ausencia sin aviso de Juan Pérez Aguilar en el turno de hoy de Torres del Río, y abrir una novedad de cobertura.
Listo. Tres candidatos, en orden: Carlos Vergara (descansa hoy, conoce el puesto), Ana Molina (sacafranco disponible), Luis Cedeño (turno corto ayer). ¿Le ofrezco el turno a los tres por WhatsApp y le doy el puesto al primero que acepte?
Conversación de ejemplo. Los nombres son ficticios; el flujo es el real.
A las 6 de la mañana nadie quiere navegar menús
Una decisión, tres pantallas
Reportar la falta está en un lado, buscar quién cubre en otro, avisar al cliente en un tercero. Mientras tanto el puesto sigue vacío y el teléfono suena.
Los datos están; las preguntas no
Cobertura, incidentes, horas del periodo: todo existe en el sistema. Y la respuesta al cliente sigue siendo «déjame revisar y te llamo».
Una IA que solo conversa no cubre un puesto
Un chatbot pegado encima no sirve de nada. Y una IA que actúa sin control es un riesgo que ninguna empresa de seguridad puede permitirse.
No son «comandos». Es tu forma de hablar.
VigIA no tiene un manual de sintaxis. Le escribes como le escribirías a alguien del equipo, y si le falta un dato, lo pregunta.
Personal
- Invitar vigilantes y personal de oficina (con su rol)
- Buscar a alguien de la plantilla y abrir su ficha
- Ver el horario de un vigilante en un rango de fechas
- Crear un memo o una instrucción para alguien
Cobertura del día
- Reportar una ausencia con su motivo real
- Sugerir reemplazos según el ranking de cobertura
- Cubrir un puesto abierto con quien elijas
- Salir a buscar reemplazo por WhatsApp y cerrar con el primero que acepte
- Trasladar temporalmente a alguien a otro puesto, con fechas
- Cancelar una novedad que se resolvió sola
Clientes y sedes
- Crear un cliente nuevo
- Crear una sede y un puesto de servicio
- Enviar el informe de un cliente por correo, ya generado
- Resumen de un cliente: incidentes, rondas, cobertura
Preguntas de operación
- ¿Cómo va la cobertura ahora mismo?
- ¿Qué incidentes hubo esta semana?
- ¿Quién llegó tarde? ¿Quién no marcó salida?
- Resumen de nómina del periodo
- ¿Qué falta para terminar de configurar la empresa?
Darle manos a una IA solo es responsable con tres reglas
No son ajustes que puedas desactivar sin querer: están en el diseño.
Nada se ejecuta sin que tú confirmes
Toda acción que ESCRIBE aparece antes como una tarjeta: qué va a pasar y a quién afecta, con nombres y apellidos, no con códigos. Si no pulsas Confirmar, no pasa nada. Las preguntas de solo lectura sí se responden directo.
La tarjeta va firmada por el servidor y caduca a los 5 minutos. Confirmar dos veces no ejecuta dos veces.
Usa TUS permisos, nunca más
VigIA actúa como la persona que está escribiendo. Si tu despachador no puede crear administradores desde la pantalla, tampoco puede conseguirlo pidiéndoselo a VigIA. No existe un usuario robot con superpoderes.
Y no atiende a las apps de campo: es una herramienta de oficina, con el mismo alcance que tu sesión.
Todo queda escrito
Quién pidió qué, a qué hora, qué se ejecutó y con qué resultado. La conversación completa queda guardada y se puede leer después — porque «lo hizo la IA» no es una respuesta aceptable cuando un cliente pregunta.
La bitácora registra hasta los intentos fallidos, con su motivo.
En el CRM y en WhatsApp
En el panel es una burbuja en la esquina: se abre sobre lo que estabas haciendo, sin cambiar de pantalla. Y para la gente de oficina que vive en el teléfono, VigIA atiende por WhatsApp desde el número de tu empresa — la misma conversación, las mismas reglas y las mismas tarjetas de confirmación.
- El hilo se guarda: puedes cerrar el chat y retomarlo donde ibas.
- Habla el idioma de tu empresa: español, inglés o portugués.
- Si tu empresa recién empieza, VigIA te guía paso a paso: cliente → sede → puesto → vigilantes.
Un turno cualquiera
- 05:47
El supervisor escribe por WhatsApp: «el de Pontevedra no aparece».
- 05:47
VigIA identifica el turno y el puesto, y pide confirmación para registrar la falta.
- 05:48
Confirmado. Ofrece el turno por WhatsApp a los tres mejores candidatos.
- 05:56
Carlos responde «SÍ». Se le asigna el puesto y a los demás se les avisa que ya está cubierto.
- 06:00
El puesto abre a tiempo. Todo el hilo queda en la bitácora, con quién pidió qué.
Las validaciones de siempre siguen aplicando: doble turno, descanso mínimo y credencial al día se comprueban igual que si lo hicieras a mano.
Mensajes incluidos cada mes. Después, centavos.
Tu plan trae una cuota mensual de mensajes con VigIA. Si la agotas, cada mensaje extra se descuenta del mismo saldo que ya usas para SMS y WhatsApp: una sola recarga para todo, sin una factura aparte por «la IA».
En Configuración ves cuántos mensajes llevas del mes y cuánto se ha consumido. Y si prefieres no tener IA en tu operación, se apaga por completo — el resto del CRM no cambia en nada.
Lo que preguntan antes de encenderla
¿VigIA puede hacer algo sin que yo lo apruebe?
No. Cualquier acción que cambie algo —invitar, crear, reportar, cubrir, trasladar— aparece primero como una tarjeta de confirmación con los nombres reales de a quién afecta, y solo ocurre si la confirmas. Las consultas de lectura («¿cómo va la cobertura?») sí se responden directo, porque no cambian nada.
¿Y si un empleado le pide algo que no le corresponde?
VigIA hereda los permisos de quien escribe. Un usuario que no puede hacer algo por pantalla tampoco puede hacerlo por chat. Además hay un piso de autoridad: aunque alguien tenga permiso, VigIA no crea administradores por chat — eso se hace a mano, a propósito.
¿Se equivoca? ¿Y si confunde a dos personas con apellidos parecidos?
Por eso la tarjeta de confirmación muestra el NOMBRE de la persona, no un código interno. Si te propone al Juan equivocado, lo ves antes de confirmar y lo corriges en la misma conversación. Ese diseño es justo lo que evita que un error de interpretación se convierta en una acción real.
¿Puede responder cosas que no tienen que ver con mi operación?
No, y es deliberado. VigIA solo habla de la operación de tu empresa: vigilantes, clientes, puestos, cobertura, incidentes, horarios. Si le preguntas por una receta o le pides que escriba código, contesta que no es lo suyo y vuelve al tema. Tampoco revela cómo está configurado ni acepta que alguien se haga pasar por otro.
¿Cuánto cuesta?
Cada empresa tiene una cuota mensual de mensajes incluida. Si se agota, cada mensaje adicional cuesta centavos y se descuenta del mismo saldo que usas para SMS y WhatsApp: una sola recarga para todo. En Configuración ves cuántos mensajes llevas del mes y cuánto se ha consumido.
¿Y mis datos? ¿Con quién se comparten?
VigIA trabaja únicamente sobre los datos de TU empresa: la información de un tenant no entra jamás en la conversación de otro. Solo ve lo que vería el usuario que escribe.
No quiero IA en mi empresa. ¿Puedo apagarla?
Sí, por completo y por empresa. Con pedirlo se desactiva y el CRM sigue funcionando exactamente igual que antes — VigIA es una ayuda, no una pieza de la que dependa la operación.
Pídele algo de verdad en la demo
Agenda una demo, escríbele «reporta la ausencia de Juan y dime quién puede cubrirlo» y mira lo que pasa. Sin diapositivas.