Todo lo que ocurre
entre un turno y el siguiente
Una empresa de seguridad vende horas de servicio que alguien tiene que poder demostrar. Estas páginas explican las piezas con las que CGuardPro registra esas horas.
Un turno de vigilancia es una cadena corta y siempre la misma. Alguien decide qué guardia cubre qué puesto. Ese guardia llega, se identifica y empieza a contar horas que habrá que pagarle y facturarle a un tercero. Recorre un trayecto que el contrato describe y que casi nadie verifica. Casi todo lo que ve lo olvida; lo que no, lo escribe. Y una vez cada muchos turnos algo se sale del guion.
Cada eslabón produce un dato que el siguiente necesita. La hora de entrada decide la nómina y la factura; la ubicación, si el supervisor tiene que ir hasta allá; el escaneo del punto, si la ronda se hizo; la novedad, qué se le contesta al cliente tres semanas después. Cuando esos datos viven en cuadernos y grupos de mensajería distintos, cada pregunta cuesta una tarde; juntos, cuesta una búsqueda.
Antes del turno: quién va, a qué puesto y con qué instrucciones
La planificación es lo único que se hace en frío. El resto ocurre a las tres de la mañana, con un puesto que hay que cubrir igual.
El guardia llega: fichaje, ubicación y radio
Un puesto cubierto y un puesto facturado no son lo mismo hasta que alguien demuestra la diferencia. Estas tres producen esa prueba.
Control de asistencia
Entrada y salida con selfie, GPS y geocerca, para que la hora que se factura sea la hora que alguien estuvo ahí.
Ver la función →Supervisión GPS
El mapa que responde la pregunta de las dos de la mañana: dónde está cada guardia y desde cuándo.
Ver la función →Radio PTT
Canales de voz en el celular que el guardia ya lleva, sin un equipo de radio por puesto.
Ver la función →La ronda: el recorrido que hay que poder demostrar
Es la parte del contrato que el cliente más duda y menos ve. Un punto escaneado con hora y ubicación convierte una discusión en una consulta.
La novedad: lo que pasó, con evidencia
Casi todos los turnos terminan sin nada que contar. El valor de la bitácora está en el turno doscientos, cuando el cliente pregunta por una fecha concreta.
La emergencia: cuando el turno se sale del guion
Lo que separa un susto de un problema serio es cuánto tarda alguien en enterarse.
El cliente: lo que ve sin llamar por teléfono
La renovación se juega en si el cliente siente que sabe lo que compró: cambia la conversación de «¿cumplieron?» a «ya lo vi».
Lo que conviene saber antes de decidir. Ninguna de estas funciones se compra por separado: la licencia es única, cuesta 5 USD por usuario al mes y las incluye todas, con un pago único de 299,99 USD de implementación y 14 días de prueba. Y hay un límite que preferimos decir aquí y no en una demo: sin datos en el celular, la app encola incidentes, visitas e inicio y fin de ronda, pero el fichaje de entrada y salida necesita señal en ese momento.
Preguntas frecuentes
¿Hay que contratar las funciones por separado?+
No. La licencia es una sola: 5 USD por usuario al mes, e incluye todo lo que aparece en esta página. No hay módulos aparte ni funciones reservadas a un plan superior. Además hay un pago único de 299,99 USD de implementación, que cubre la puesta en marcha: usuarios, puestos, rondas y formularios. La prueba dura 14 días.
¿Qué sigue funcionando cuando el guardia se queda sin señal?+
La app encola los incidentes, los registros de visita y el inicio y el fin de una ronda, y los envía cuando el celular vuelve a tener datos. La novedad conserva la hora en que se escribió. Dos precisiones: el fichaje necesita conexión en ese momento, y un punto de ronda escaneado fuera de cobertura queda sellado con la hora en que el servidor lo recibe. Si tienes un sótano sin datos, cuenta con eso al diseñar el recorrido.
¿Por dónde se empieza si hoy todo está en papel?+
Por el fichaje y por la novedad, en ese orden. El fichaje ordena la nómina y la facturación desde la primera semana, y es lo que menos discusión genera con el guardia porque le conviene a él también. La novedad viene después, porque exige acordar qué se reporta y con qué campos. Las rondas van terceras: hay que pegar los puntos en cada sitio.
¿Cuántas aplicaciones tiene que instalar el personal?+
Una el guardia y otra el supervisor. El guardia ficha, habla por radio, escanea su ronda y escribe novedades desde la app del vigilante. El supervisor tiene la suya, con mapa, alertas y estado de los puestos. La administración y el cliente trabajan desde el navegador, sin instalar nada.
¿Se pueden cambiar los formularios de novedad?+
Sí: los tipos de novedad y sus campos se configuran según lo que pida cada contrato, como parte de la implementación. Conviene saber que la plataforma no guarda historial de versiones de esos formularios ni de las consignas: se edita el vigente. Si necesitas demostrar qué instrucción regía en una fecha pasada, ese registro va fuera.
Ninguna función se vende suelta
Un precio, todas las funciones, catorce días para probarlo con guardias de verdad en puestos de verdad.